viernes, 29 de agosto de 2008

¡Madre Mía!

Los dos comentarios de ayer y mi estupor del miércoles me llevan a entonar el mea culpa y criticar una de las cosas de las que hablaba hace dos días, el musical "The Spirit of Broadway". De lo que hablaba en esa entrada era de lo que creía que íbamos a ver todos en el Anfiteatro, el montaje original, el que decían había tenido un éxito enorme por toda Europa. La sorpresa llegó cuando lo que nos encontramos es una adaptación española de ese "Spirit of Broadway" hecha con aspirantes a concursante de Operación Triunfo o gente eliminada en sus castings (a pesar de que digan que llevan 9 años trabajando juntos). No quiero decir que cantaran mal (aunque alguno casi era mejor que no abriera la boca) pero que no lo hacían bien eso seguro. Risto se habría puesto las botas con ellos.

La cosa empezó peor que mal. Si lo que haces es emular los musicales de Broadway ¿por qué narices empiezas con el "Hoy no me puedo levantar" de Mecano (el de "Don Quijote" puede tener su pase)? No lo entiendo ni lo entenderé. Pero lo que menos me gustó de todo fue la manía de traducir al castellano casi todas las canciones (menos "Los Miserables", porque no la conoce nadie, o la de "Fama" porque podría haber sido la hecatombe). Si todo el mundo conoce las canciones de "Grease" (se me ponen los pelos de punta solo de recordar ese popurri), el "América" de "West Side Story" (aquí "America", sin acento; si Berstein levantara la cabeza) o las de "Cabaret" (las más sosas de todo el chow) no las traduzcas, si en este musical no hay una historia hilvanada que seguir NO hace falta. Capitulo aparte merece el encarrilador de los números, un tipo sobreactuado y con menos gracia en sus comentarios que el retrato robot de Mazinger Z (lo siento, me hizo mucha gracia cuando lo oí). Y ese Camilo Sexto de función del instituto en "Jesucristo Superstar"... Otra cosa que no me gustó fue la música, había momentos en los que la orquesta destrozaba algunas de las canciones originales (la guitarra en "Fama" era para tirarse de los pelos), y una escenificación penosa y con muy pocos medios (siempre igual y con una imagen distinta sobre ellos dependiendo del musical).

Alguno de los números de los que vi (no aguanté hasta el final, Kettel me esperaba en el Balcón) no fue del todo escandaloso ("Chicago" por ejemplo) pero en resumen todo fue una enorme decepción (no quiero ni pensar qué es lo que harían en "Cats") que no se merece más que, siguiendo la misma tónica que ellos, un titular traducido del musical de moda este verano (el de Abba): "¡MADRE MÍA!"

3 Comments:

Espectador said...

Sobre gustos colores, yo estuve tambien en el espectaculo y me parecio genial. No todo perfecto, pero la tonica general muy buena.

Si bien tienes razon en que era una version española de Spirit of Broadway (sobre lo cual habria que ver que dice la organizacion de la Expo del porque de esto, ya que son los responsables de quien acude y no la compañia que realizo el espectaculo que al fin y al cabo la contratan y ellos actuan), no puedo mas que expresarte mi disconformidad en cuanto a lo que comentas sobre los cantantes que tachas de "aspirantes a OT" y adjetivos similares en tono despectivo.
Si tuvieras un minimo de conocimiento del panorama de Teatro Musical en España, ubieras reconocido quienes eran los solistas que alli actuaban y te darias cuenta de lo atrevido que esta siendo tu desconocimiento (y tu oido por otro lado)

Sin ningun tipo de acritud y solo con animo de expresar otra opinion
de un espectador me despido. Un saludo.

Anónimo said...

yo tengo otra opinión, y es que seguramente Spirit of Broadway no son quienes estaban allí. Lo mismo hubo algún problema con la compañía que en un inicio iba a actuar y cubrieron el espectáculo con lo más parecido que hubiese en el momento. Los cantantes principales eran primeras figuras del teatro musical en España y una de ellas internacional. En fin, que no creo que ellos tengan la culpa, y creo que la publicidad debería de haber cambiado para informar al público de que el espectáculo se cambiaba por otro parecido y español.

expo said...

Soy de la opinión que las críticas son como los colores, cada uno tenemos una. Debo reconocer que no se quienes eran los actores de la compañía ni mucho menos su curriculum así que únicamente me límite a contar lo que vi y lo que me pareció y el resultado es que no me gustó. Tener una buena voz y tablas sobre el escenario no implica hacerlo necesariamente bien.

Pero lo que realmente me indignó y de ahí también cierta parte de la crítica es que nos vendieron una moto de carreras y luego tuvimos una de paseo y trucada. Será fallo de la organización, de la falta de información por parte de la compañía o del mismísimo Fluvi pero lo que tuvimos no fue lo que nos anunciaron y eso es lo que a mí y a una grandísima parte del público asistente (sólo había que escuchar comentarios y ver las caras) no nos pareció bien.

Gracias a ambos por los comentarios y por puntualizar y aclarar en lo posible lo que escribí. Salud!!